Lima: Más de lo que esperábamos

Este viaje lo hicimos en unas vacaciones, así que teníamos solo 2 semanas para conocer Lima y Cuzco y Machu Pichu. Para aprovechar mejor el tiempo, decidimos viajar en avión. Fuimos por Lan desde Córdoba, vía Santiago de Chile. Hoy existe un vuelo directo.

Fuimos a Lima para luego poder ir a Cusco, y no teníamos grandes expectativas sobre la capital peruana, más que nada por ignorancia propia. Pero nos fuimos con una sensación muy buena, tiene varios atractivos interesantes y es una ciudad que entendió que vive del turismo, por lo que los viajeros pueden disfrutar de sus calles, sus playas, sus sitios históricos y de aspectos modernos como es el gran parque con fuentes danzantes.

Paramos en el hostel “Miraflores House“. La primera impresión fue espectacular. Su dueño, Francis, es super simpático y se preocupa por el servicio que brinda, así que tiene preparado un video instructivo de qué hacer en Lima, como no tenía una copia en español directamente nos dio él la charla. Ama la comida así que en lo que más hizo hincapié fue en qué restaurante podíamos comer cada plato típico y lo fue marcando en el mapa que nos daba. También nos explicó qué colectivos debíamos tomar para ir a cada lugar y las conexiones que teníamos que hacer.

El tránsito es una de las cosas que nos llamó la atención en nuestra estadía en Lima. Sobre todo el amor por tocar la bocina, están todo el tiempo sonando. Como estábamos de vacaciones, nos causaba gracia, y supongo que ellos ya están acostumbrados, si no sería para volverse loco. Los colectivos no son como nosotros estamos acostumbrados, si no que son pequeñas combis y además del chofer, llevan un ayudante que va gritando el nombre de las paradas, cobra y hace subir a la gente apurándola y gritándole para que suba.

Nos bajamos en el centro histórico de Lima y arrancamos a caminar. Esta zona es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988. Visitamos la Plaza Mayor, donde justo se estaba dando el cambio de guardia. Entramos a la Catedral de Lima y vimos el Palacio de gobierno.

Luego nos fuimos a las Catacumbas de San Francisco. Se trata de una Basílica y un convento, junto aun museo en el que se puede recorrer varias salas y se puede conocer las catacumbas. Se trata del cementerio que había en la época colonial y que funcionó hasta 1810.

Fuimos a almorzar al barrio chino. Y después quedamos caminando por ahí, conociendo el barrio. Por la tarde seguimos paseando y fuimos a conocer el museo Larco, donde se pueden ver distintas colecciones de piezas precolombinas, permitiendo conocer la larga historia de Perú. Algo muy positivo que destacamos de los museos y de los atractivos de Perú, es que todos los guías tienen muchísimo conocimiento de su historia. Por supuesto que algunos disfrutan más que otros de hablar y a algunos hay que hacer muchas preguntas para que se animen a contar lo que saben.

En Perú hay algo muy bueno para los viajeros que disfrutan de probar comidas regionales y baratas (como nosotros). En la calle hay muchos puestos que ofrecen distintos tipos de comida al paso. Uno de los platos más comunes son los anticuchos de corazón de pollo. Mientras paseábamos no podíamos resistirnos, así que probamos varias comidas típicas.

A la noche fuimos al Circuito Mágico del Agua. Es un parque enorme dedicado a concientizar acerca de la importancia de cuidar el agua. Pero lo más precioso son las distintas fuentes de agua. En determinados horarios ofrecen shows con aguas danzantes y juegos de luces y hologramas. Estos shows se van haciendo en las distintas fuentes, es decir primero se ve una fuente con un show de varios minutos y después se pasa a la siguiente fuente y así.

Parque agua
Una de las fuentes, después de los shows

Estuvimos bastante tiempo ahí adentro y lo disfrutamos mucho. El agua venía bien para poder refrescarse y los shows están muy bien diseñados. Acá encontré un video del parque por si alguno quiere ir viendo de qué les estamos hablando.

Extenuados por un día con muchos kilómetros recorridos a pie, fuimos a buscar la combi que nos llevaba de vuelta hasta el barrio de Miraflores para ir a nuestro hostel. Encima Lu estaba estrenando zapatillas y le habían salido ampollas, así que no podía ni caminar, así que la mitad del show en el parque y el resto de la noche la hizo a pie.

 

Al día siguiente nos despertamos y tuvimos un desayuno buenísimo, que incluía aceitunas moradas, algo que no habíamos comido nunca. Más carnosas y dulces que las que solemos comer en Argentina.

Necesitábamos comprar una batería extra para nuestra cámara ya que cuando fuéramos a Machu Pichu íbamos a estar 4 días sin poder cargar la que teníamos, así que fuimos hasta una zona en la que hay muchas tiendas de electrónica y muchos shoppings. Por si alguno necesita ir a comprar algo, le cuento que la zona está en la avenida La Marina al 2000 más o menos y son varias cuadras.

Cuando terminamos de hacer las compras. Volvimos en combi hasta el hostel, dejamos  las cosas y salimos a caminar por la costanera con rumbo al distrito de Barranco. Es uno de los barrios más tradicionales de la capital peruana. Tiene algunos miradores interesantes, muchos bares y restaurantes. Además tiene algunas playas. El mar, por ser del océano Pacífico, es de agua bastante fría y cuando fuimos estaba muy revuelto.

Anduvimos por las calles del barrio, conociendo. Luego comimos en uno de los tantos restaurantes del barrio. Entramos a uno que era estilo buffet, así aprovechamos para probar muchos platos nuevos y acompañamos todo con limonada frozzen, algo que ofrece la mayoría de los restaurantes. Para identificar el restaurante, puedo darles el dato que en la puerta estaban el Chavo y la Chilindrina.

Al salir de ahí caminamos hasta la playa para conocer el mar de Perú. Es importante que los argentinos entiendan que si preguntan por la plaYa (léase plasha) no los van a entender, por más que repitan una y otra vez la palabra, no saben de qué les hablamos, porque allá se pronuncia plaIa. A nosotros cuando preguntábamos nos mandaban a la plaZa, hasta que entendimos cual era el problema de comunicación. Así que o pronuncian con “i” o preguntan por el mar.

Como dije antes, el mar es bastante bravo y frío. La arena es gruesa, parecida a la de Argentina. Nosotros la pasamos bastante bien, ¿y cómo no divertirse si estás de vacaciones y es mar? Había mucha gente, en su mayoría familias. No estuvimos mucho tiempo porque empezaba a caer el sol y nos quedaba una caminata larga. Así que nos secamos y volvimos a caminar.

BARRANCO

Esa noche nos dimos el gusto caro del viaje. En Miraflores existen unas ruinas que son anteriores al siglo V. Son las Huaca Pucllana. Consistía en varias construcciones de adobe que fueron ocupadas por distintas culturas (Lima, Huari y Ychsma). Hoy lo que más se aprecia es una gran pirámide de 25 metros de alto. Lo asombroso es que está en el medio de la ciudad, está completamente rodeada de civilización moderna. Antiguamente era mucho más extenso el conjunto de construcciones, pero en la década del ´40 se descuido la historia y se destruyeron esas construcciones para hacer calles y casas. Hoy, por suerte, está protegida por ser patrimonio cultural del Perú.

Dentro del complejo de las ruinas existe un restaurante, que con la cena incluyen una visita guiada. Las ruinas valen la pena,  y para nosotros eran las primeras ruinas que veíamos, por lo que nos interesaba mucho conocerlas. Pero sentimos que en el lugar no le daban tanta importancia. De hecho, el restaurante estaba repleto y solo 2 parejas nos interesamos en ir a ver las ruinas, por eso medio que no querían hacer la visita guiada y tuvimos que recordarles que nos habían dicho que sí la iban a hacer y que estaba incluida. Así que sin muchas ganas fueron a buscar a la guía. Había algunas zonas que no estaban habilitadas porque todavía están haciendo estudios e investigaciones. Esto fue en el 2012, habría que ver si ahora ya está todo habilitado.

 

CENA HUACA
Vista nocturna de Huaca Pucllana

 

Al día siguiente nos tomamos un avión en una aerolínea local que tenía precios bastante pagables, y que nos permitían ahorrarnos las más de 20 horas de viaje que significa ir en bus desde Lima a Cusco, y como en ese viaje priorizamos el uso del tiempo y no del dinero, fuimos en avión. La aerolínea se llama StarPeru. Hoy (2016) el tramo Lima-Cusco está cerca de 70USD.

 

 

 

 

 

 

 

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