Arequipa: una parada técnica

Desde que salimos del departamento de Joseph en Calama que no nos sentíamos como en casa. Llegar a la casa de Henry y Juan Carlos fue eso, sentirse en casa.

Salimos de Copacabana a las 13 de Bolivia (las 12 peruana) y nos dijeron que el bus hasta Arequipa demoraba 8 horas, la realidad fue que demoró 11 horas, incluyendo una escala de una hora en Puno y un retraso de media hora en la salida, porque el chofer se olvidó de cerrar la puerta de la bodega y chocó una parrilla que estaba en la vereda. Desde la terminal de Arequipa a la casa de los chicos había media hora, por suerte nos esperaban con comida lista.
El primer día solo salimos para comprar pan y leche para el desayuno. El resto del día estuvimos encerrados, poniendo al día el blog, subiendo fotos y haciendo lugar en la cámara. Llegó una croata que había vivido 3 años en Buenos Aires y la primera impresión fue la de estar con una porteña.

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Vista desde lo de Henry

El segundo día nos dedicamos a hacer empanadas. En Perú no existen las tapas de empanadas ni de nada, así que Lu tuvo que hacerlas caseritas. La idea era comer un poco y el resto venderlo al día siguiente, pero tuvimos un par de errores claves, no había horno así que había que hornearlas y no había lugar en la heladera y las dejamos afuera, así que se ablandaron todas. Hicimos unas 5 docenas, el saldo fue: comimos una docena y media, una docena no se pudo rescatar así que nos sacrificamos comiéndolas antes de salir a vender y vendimos unas 30.
La experiencia vendiendo fue muy copada, la gente se prendía y compraba aunque sea una para probar. Ya nos habían dicho que muchos se dedicaban a vender en Arequipa porque la gente se anima a comprar, aunque la mayoría vende cosas dulces como trufas. Nosotros vendimos todo en menos de 2 horas.
La idea era juntar plata y con eso ir al cañón del Colca, pero un brasilero que había ido nos contó un poco cómo era el paisaje y no nos entusiasmó demasiado, eso sumado a un poco de cansancio que teníamos y a las ganas de ahorrar para usar la plata en otro lado, hizo que desistiéramos de ir. Mientras vendíamos las empanadas, aprovechamos para ir conociendo la ciudad, que hasta ese momento no habíamos recorrido. Es hermosa, conocida como la ciudad blanca, debido a que la mayoría de sus grandes construcciones están hechas de una roca blanca volcánica, llamada sillao o sillar. Además la ciudad está en un valle, rodeada por 3 volcanes. Por supuesto que como toda montaña en Perú, hay una leyenda que explica su origen. Más adelante les cuento la leyenda.
La plaza de armas también tiene una gran belleza y está muy bien cuidada. De sus cuatro lados, en uno está la catedral, que al estar construida con el sillao tiene una apariencia diferente a otras que hemos visto.

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Los otros tres costados que rodean la plaza están ocupados por galerías, mayormente ocupadas por restaurantes.
El cuarto día otra vez lo dedicamos a descansar y a la tecnología. Recién el quinto día hicimos algo más interesante. Fuimos a un Freetour, que es un tour que se hace caminando por la ciudad y que es gratuito, solo hay que darle una propina a la guía. Sale uno a las 14 desde un bar que está frente al convento principal y otro a las 15 desde una chocolatería que está al lado de la alianza francesa, también frente al convento. El tour fue muy entretenido e interesante, la guía tenía mucho conocimiento y manejaba con humor el grupo. Nos explicó sobre la catedral, ahí aprendimos que la piedra blanca se saca del volcán Chachani. Después nos llevó hasta el mercado, que tiene más de 130 años y nos mostró algunos productos típicos que se puede comprar ahí, como el feto de llama que usa para las ceremonias tradicionales y otras ofrendas a la Pacha. Luego pasamos por el frente de una iglesia, cuya principal importancia es que se puede ver el sincretismo que hubo entre las creencias nativas y cristianas.

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Entre los detalles hay símbolos no cristianos

Después nos llevó a un museo, en el que solo visitamos una sala en la que hay una maqueta que representa la geografía de la región. Ahí nos explicó las distintas razas de camélidos que hay y para qué se usan. Una de las cosas más extrañas que nos contó  es que en pueblo llamado la Rinconada, en Puno, a más  de 5000 MSNM, existen minas de oro, con trabajo en negro. Y que han desaparecido muchos turistas, supuestamente a los que van los invitan a tomar gratis en los bares y cuando están muy borrachos los llevan al interior de las minas y los usan para rituales de sacrificio. No encontré nada de eso internet, pero sí que hay miles de bolivianas explotadas sexualmente en el pueblo.

Nos habló del ritual de apareamiento del cóndor. Primero el macho da vueltas al rededor de la hembra dando unos gritos. Si la hembra lo acepta, comienzan a volar juntos, uno encima del otro moviéndose como si danzaran. Y cuando eligen una pareja es para toda la vida. Cuando uno de los dos muere, por ejemplo, porque se golpean con la montaña, si la hembra es la que muere, el macho se suicida subiendo lo más alto que puede y desde ahí se deja caer, en cambio si es al revés, ella se busca otro. Así son.

Y nos contó que encontraron una momia en uno de los volcanes que no se sabe exactamente porque estaba allí, pero suponen que fue algún tipo de sacrificio.
Fuimos a otro edificio antiguo, que no nos acordamos qué era, pero que está repleto de columnas decoradas y desde donde se puede ver 2 de los volcanes y ahí nos contó la leyenda. Por supuesto que hay diferentes versiones, la que la guía contó dice que el apu Misti y Chachani eran novios y el apu Pichu Pichu estaba enamorado de Chachani y los quería  separar, pero como no podía porque estaban muy enamorados, le pidió a un brujo que los convirtiera en piedra. Cuando quedaron convertidos en volcanes, se dio cuenta que seguirían juntos para toda la eternidad, entonces él se entristeció y se quedó  dormido, y el brujo también lo convirtió en piedra, por eso hoy el volcán forma de  Indio dormido.

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Después nos llevó a un tipo de restaurante que se llama picantería y nos habló de los platos típicos de Arequipa.
Cuando terminó el recorrido nos llevó a uno de los bares que está frente a la plaza y nos dieron un vasito de pisco sour a cada uno y después hizo preguntas para ver quien se acordaba algunas cosas que nos había enseñado y de premio había más pisco. Nosotros ganamos la copa grande, porque me acordé el nombre del tour que lo dijo al comienzo y había dicho que iba a ser importante al final.

El sexto día ya nos fuimos, salir de la ciudad para hacer dedo fue lo más complicado porque la ciudad es grande y no sabíamos qué bus tomar , una vez que pudimos salir, el resto fue fluyendo bastante fácil, y así y todo demoramos 15 horas, más o menos en llegar a nuestro siguiente destino, Pisco. Llegamos a las 3 de la mañana a la casa de Luis, que nos aceptó a último momento porque los que se iban a alojar cancelaron, así que no nos podíamos quejar de nuestra suerte. La bendición del Lago Titicaca todavía duraba.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Bera dice:

    Exelente comentario, lo que me dio cosa es, lo de la mina de oro,lo demas,es muy,cultural,aprender y conocer otras costumbres

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